Aldrete, Bernardo
Varias Antigvedades De España, Africa Y Otras Provincias — Amberes, 1614

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LlB. ni. Cap. i. de Asrica» %i$

•"aiprueua., que sea euidente , pero se liguen las viílumbres , que rom-
piendo nieblas i celages obscuros descubren la verdad,la qual manifie-
íta vn poco delo,quese deíTea entender. Mas a la larga de lo que qui-
íierae tentado darle alcance,i adararla,íiguiendo las sendas,i veredas,
que podían guiar a este fin, sin q se aian torcido i violentado,para que
prueuen mas de lo, que en íi continen,i daña entender. Pero con to-
do se les abre el paíTo.i induzé,para que se entienda lo, que dellas lien-
to i presumo,íin que por eíbo quiera reprimir el sentimieto ageno, que
de vna misma cosa puede auer lo,que sea mui diuerso.

Buscando,e inquiriendo esto,me a íido forcoso desemboluer graii
parte délas antigüedades Africanas,para con maior fundameto, i cer-
teza dezir lo, que delías se coligia, no fiando de dichos solos de auto-
resaque a vezes por dexarde poner eíludio en ellas, faltan en vna par-
te muí subítancial de la historia. Si io íín referirías dixera mi parecer
desnudo de Io,que en esto auia vislo,ofendiera aí;que dellas no tuuie-
ra entera noticia. Para lo vno, i lo otro tuue por conuiniente i neces-
sano reduzirlo,que ama viílo a vna breuesuma,i proponerlo delante,
i como ello en íi tiene mas variedad i güilo, que el intento principaba
que mira , dixeel nombre de las antigüedades Africanas, i oluide lla-
mar le del origen de la lengua Arabe en Africa,porque dellas es lo qug
se coiige^íiendo ñola menor,ni menos digna de ser sabida,que lengua
fuela,que en aquella región se habló en los siglos pallados, lassi entre
otras antiguallas se trata desta. Para que aia elección e juntado mu-
chas^ pudieran ser mas;quede industriasedexanporíabreuidad, pa-
decí endo estas suhcientes a deseubrir lo que se pretende . Algunas co-
sas íe traen, que miran al ornato, i a las obiecciones, que se pueden o-
poner a loque se dize,que son mucha*, i no se responde a todas,por-
que seria nauegar por mar embrauecido con tormenta con peligro de
tarde o.nunca llegar al puerto.

De lo que e podido comprehender,assi desto que eseriuo, como de
lo demás, que e visto, estoi mui cierto , que de los muchos idiomas i
dia)e¿tos,queaauidoen las Arabias, también alguno dellos fue anti-
<p.u{Iimo en Africa muchos ligios antes,quelos Mahometanos vinies-
sen a ella. A ios versados en historia, i que saben, que suelen suceder
marauillosos casos por estraños accidentes, con que exceden todo lo,
que en via ordinaria se diseurre, no les sera esto muí duro 3 ni difícil
de creer.

Dicho ei mostrado la diferencia , que ai entre la lengua Punica,i
Arabe,i que son mui disuntas i dmersas, i que hablando con proprie-
•dadjlaArabe no se puedellamarPunica,aunque varones mui do&os no
,an reparado en dar le este nombrs.£n comprouacion traxe lo/pe pa-

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