Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Editor]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 7.2017

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Vanguardia y revolución como ideas-fuerza en el arte argentino

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ejercicio de poder jerárquico que puede ser alterado mediante un desafiante y
sencillo gesto político antiimperialista de invertir un mapa. A la vez, el título
del folleto de Noé funciona como una consigna que sintetiza las discusiones
que atravesaron la politización de buena parte de la vanguardia artística argen-
tina en esos años. “El arte de América Latina es la revolución” se inscribe en el
tópico que reivindica el acto revolucionario como obra de arte por excelencia
y encuentra en la figura del guerrillero heroico al mayor artista.52 Noé conclu-
ye su texto afirmando:
La investigación de lenguaje la pintura ya se ha agotado. (...) El arte es
revelación y solo hay una forma de revelar la imagen de América Latina:
la revolución (...) La revolución no se representa. Se hace. [El arte] Debe
ser convocativo, provocativo, ejecutivo.53
Este llamado a dejar la representación para pasar a la acción se cierra con
un razonamiento tautológico: “La revolución no sucede en el arte, el arte no va
a hacer la revolución. El arte es la revolución cuando la revolución es arte y la
revolución es arte cuando es revolución”.54 La definición de Noé no era un exa-
brupto aislado sino clara expresión de un clima de época extendido. Esta retó-
rica sostenía como correlato lógico y consecutivo de la radicalización política
y artística de la vanguardia artística el pasaje a la militancia política y el con-
siguiente abandono del arte, decisión que atravesó al propio Noé (y a muchos
otros artistas latinoamericanos) en esa coyuntura histórica.
Coda
A lo largo de las sucesivas fases que esbocé sucintamente, las ideas de vanguar-
dia y revolución se articulan de modos distintos -incluso contrapuestos.
En la primera fase a fines de los cincuenta y primeros años sesenta, el arte
aparece como una forma válida de acción, producir arte de vanguardia es ser
revolucionario.

52 Sirvan un par de ejemplos: el título de tapa del último número de la revista-sobre Barrilete
dirigida por Roberto Santoro (a. XII, n.l, 1974) toma como lema una posición similar: “El hecho
cultural por excelencia es la revolución”. También, en el último número de la revista Nuevos ai-
res (n.ll, agosto de 1973), un artículo del antropólogo polaco Martín Kowaleski (“El papel de la
guerra revolucionaria en el desarrollo de la cultura”) tomado de la I Conferencia de Solidaridad
de los pueblos de África, Asia y América Latina, parte de la afirmación de que “la misma lucha
armada es un hecho cultural que moviliza”.
53 Noé 1973.
54 Noé 1973: 32.
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