Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Editor]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 7.2017

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Memorias fotográficas: tres visiones de la Argentina posdictatorial

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En octubre de 1908, Henry Ford saca al mercado el auto modelo Ford T:
producido en serie, sencillo, barato y destinado al consumo masivo de la clase
media norteamericana. Rápidamente esta máquina se vuelve un símbolo de la
técnica de producción fordista, de la sociedad de consumo basada en el ameri-
can way of life, de la cultura de masas y de otros rasgos del liberalismo capita-
lista propios de la primera mitad del siglo XX. A finales de la década del 50, la
empresa Ford comienza a comercializar un auto compacto de 6 cilindros y con
capacidad para seis pasajeros: el Falcon. En nuestro país, este automóvil se co-
mercializa desde el año 1963 y ha sido el más vendido en los años 1965, 1971,
1972, 1974, 1979 y 1983. Durante la última dictadura, el Falcon se convierte en
el vehículo de movilización de las patrullas policiales y parapoliciales que ¡le-
van a cabo sus ‘operativos’ de asesinato, traslado, secuestro y desaparición. En
un decreto de 1977, el ministro del Interior de la dictadura Albano Harguinde-
guy da la orden para adquirir 90 unidades de Falcon verdes para equipar a las
policías provinciales, con la instrucción de que no fueran identificadles -es de-
cir, que fueran autos privados, de particulares, para civiles; autos nacidos para
operativos ilegales.6
El fotoperiodismo ha documentado la extensa presencia de este vehícu-
lo antes y durante la dictadura. Baste como ejemplo la famosa foto de 1974
que muestra tres cadáveres tirados en la vereda junto a un Falcon sin identi-
ficación y una decena de hombres sin uniforme.7 Las líneas del Falcon, desde
esos años, van entonces claramente unidas al accionar represivo, volviéndose
nudo de significaciones amargas y de recuerdos dolorosos. Asimismo, el Fal-
con será un motivo retomado por el universo de las producciones artísticas. Una
de las obras recientes y de gran visibilidad es la instalación Autores ideológicos
(2006). Realizada por Ornar Estela, Javier Bernasconi, Marcela Oliva, Marce-
lo Montanari, Luciano Parodi y Margarita Rocha, se trata precisamente de la
deconstrucción a tamaño real de un Ford Falcon (sus medidas son 6,90x4,50x
3,00m). La obra ofrece las partes desarmadas de un Falcon pintadas de blanco
y dispuestas de tal modo que las personas pueden incluso transitar por el me-
dio (a ¡o largo del coche) y ver por dentro los detalles de ese esqueleto de la re-
presión.
Zout evoca al Falcon como signo de la dictadura en la fotografía Falcon
incendiado con dos personas no identificadas dentro. Se trata presuntamen-
te de dos desaparecidos. Esta imagen fue posteriormente incluida en el libro
6 Es pertinente recordar a los 25 delegados de la Ford argentina desaparecidos durante los pri-
meros meses de la dictadura, hecho en el que estarían involucrados los ex directivos de la com-
pañía, sobre los que pesa una demanda civil, un pedido de indagatoria y de prisión (entre ellos, el
jefe de seguridad, un teniente coronel retirado).
7 Cerolini, Reynoso 2006.
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