Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Hrsg.]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 7.2017

Seite: 96
DOI Artikel: DOI Seite: Zitierlink: 
https://digi.ub.uni-heidelberg.de/diglit/aal2017/0100
Lizenz: Freier Zugang - alle Rechte vorbehalten Nutzung / Bestellung
0.5
1 cm
facsimile
96

Natalia Fortuny

entonces las familias Mariani y Teruggi intentaron mantener la casa tal
como quedó luego del ataque.31
Esta singular casa es evocada en la obra Calle 30 N°1134 (2008) del fo-
tógrafo cordobés Hugo Aveta. En la imagen se ve, en una primera mirada, una
casa con sus envejecidas paredes blancas y el portón del garaje plagados de
agujeros de bala. En el lugar donde se adivina que debería haber una ventana
hay un boquete, como si una bomba hubiera hecho estallar esa estructura, cosa
que los vidrios rotos por el piso confirman. También se ve el marco vacío de
una puerta. Toda la escena está iluminada extraña y artificialmente: más en la
línea de la iluminación cinematográfica que de la luz nocturna natural, las lám-
paras urbanas o el flash. Además, mientras las paredes se destacan por su pre-
sencia, la casa está encerrada entre un homogéneo cielo negro por arriba y un
también muy parejo, largo y negro piso por debajo. Esto produce un primer ex-
trañamiento, algo que rompe con la percepción automatizada lista para deco-
dificar cualquier foto documental de un sitio arrasado. En una segunda mirada
se agrava esta sospecha con otros indicios extraños. Por ejemplo, ¿por qué si la
casa muestra evidentemente el paso del tiempo y el deterioro de las paredes los
vidrios parecen recién caídos sobre el piso? ¿Por qué no se ven las veredas ni
las casas vecinas ni ningún otro dato del barrio alrededor? ¿Cómo es que la ve-
reda refleja impecablemente la casa bombardeada?


[Fig. 7. Hugo Aveta, “Calle 30 N° 1134”, de la serie Espacios sustraíbles, 2008.]

31 El texto fue tomado de http://asociacionanahi.org.ar/casa_historia.htm.
loading ...