Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Editor]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 7.2017

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Mariana Marchesi

encuentros de video promocionando a artistas de la disciplina y afianzando re-
laciones con especialistas del circuito europeo.43 Esta fue otra apuesta de Glus-
berg en relación con los nuevos medios y la experimentación. La iniciativa sur-
gió después de su participación para debatir la situación latinoamericana del
video, la televisión y los nuevos medios en el encuentro Open Circuits: An In-
ternational Conference on the Future of Television (MoMA, 1974), organiza-
do por Fred Barzyk, Douglas Davis y Gerald O’Grady, estos dos últimos vin-
culados al Cayc desde principios de la década. Allí Glusberg integró el panel
“Video and the Museum”. Durante su conferencia, presentó un compilado de
videos latinoamericanos realizado por Ediciones del Tercer Mundo, la coopera-
tiva que había creado junto a Pedro Roth y Danilo Galasse un año antes. Ade-
más de este material, entre las pocas piezas de video de artistas argentinos que
se exhibieron, se encontraban Road (1972), de Jaime Davidovich, y To Pour
Milk into a Glass (1972), de David Lámelas. A decir verdad, excepto las pro-
ducciones de artistas argentinos residentes en el extranjero, los materiales exhi-
bidos en los sucesivos encuentros respondían más a estrategias de difusión de
las producciones promocionadas por el Centro que a un verdadero impulso al
cine y video alternativo. Como señalaba el mismo Glusberg, los encuentros po-
sibilitaban el diálogo fluido con artistas más experimentados en el uso de nue-
vos lenguajes, que él entendía como contraparte indispensable para canalizar
las nuevas necesidades sociales y estéticas.
En este sentido, los videos cumplían fundamentalmente una doble fun-
ción didáctica: por un lado, explicar las prácticas impulsadas por el Cayc y, por
otro, servir como canales para dar a conocer y entender mejor la situación lati-
noamericana.
Hemos señalado cómo hacia 1976 el concepto de arte de sistemas comien-
za a diluirse dentro del discurso institucional del Cayc. De hecho, la muestra
programada en la novel Fundación Joan Miró, compuesta por un conjunto de
obras muy similares a las que integraron las distintas versiones de Arte de Sis-
temas en Latinoamérica, se renombró como América Latina 76. Los contextos
represivos tanto del tardofranquismo como del recién instalado gobierno mili-
tar en Argentina pudieron hacer cambiar el contenido del prólogo (aunque man-
tuvo su título) hacia uno con una orientación más semiótica sobre el discurso
artístico. Allí Glusberg esbozaba una historia del “arte de sistemas” donde la
categoría política ya no era central sino una de sus tantas manifestaciones. Ini-
ciaba así un acercamiento a las nuevas vertientes semióticas que comenzaban
a circular por esos años.
43 Entre 1974 y 1977 se realizaron seis encuentros: en Londres (lea, 1974), París (Espace Car-
din, 1975), Ferrara (Palazzo Diamanti, 1975), Buenos Aires (Cayc, 1975), Amberes (lee, 1976) y
Barcelona (Fundación Joan Miró, 1976).
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