Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Hrsg.]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 5.2015

Seite: 130
DOI Artikel: DOI Seite: Zitierlink: 
https://digi.ub.uni-heidelberg.de/diglit/aal2015/0134
Lizenz: Freier Zugang - alle Rechte vorbehalten Nutzung / Bestellung
0.5
1 cm
facsimile
130

Mayela Flores Enriquez

sobre la historia del dechado, apoyándose en fuentes de primera mano. Los de-
fine como “una forma de registrar diseños sin tener que grabárselos de memo-
ria, de ejercitar nuevas puntadas y de experimentar nuevas posibilidades técni-
cas”9; también dibuja el tipo de influencias formales de las que probablemente
bebieron los dechados al mencionar libros de patrones de bordado como el Es-
semplario di lavori, de Giovanni Vavasore, de 1530.10 La investigadora hace
hincapié en las peculiaridades de la historia del comercio de textiles en México
durante los siglos XVI y XVII, especialmente refiriéndose al caso del lino y la
seda.11 Finalmente, enuncia a los que considera como los elementos formales y
estéticos propios de los dechados: el bordado libre, el trabajo de hilo contado,
los ejercicios técnicos, la armonía y los estilos.12
Otra de las publicaciones relevantes para el tema corresponde a uno de los
apartados del libro titulado Bordados y Bordadores', en esta edición, Guillermo
Tovar y Virginia Armella de Aspe se refieren a los dechados como uno de los
capítulos de la historia del bordado. Al analizar el tema especifican su relación
con el ámbito conventual femenino, la enseñanza en colegios y las prácticas co-
tidianas de las “señoras”. Se enuncian los casos de los conventos que bordaron
y la manera en que estos centros difundieron la consideración y práctica de este
tipo de ejercicios, tanto al interior, como al exterior de la clausura conventual.13
En cuanto de las exposiciones en museos, resulta relevante el proyecto so-
bre dechados, a presentarse durante 2015 y 2016 y cuya primera edición fue in-
augurada en marzo de 2015 en el Museo Textil de Oaxaca, ocasión en la que se
le dedicó una mirada etnográfica al tema, tomando como punto de inspiración
el término náhuatl machiyotl, propuesto como una traducción del concepto del
dechado. El proyecto analiza textiles indígenas en comparación con dechados
de diseños y formas comunes a su variante occidental.14 El origen del término
machiyotl es el siguiente:
Pocos años después de la conquista española, Andrés de Olmos recopila-
ba dichos y proverbios como ejemplos de buen lenguaje, para que otros
evangelizadores aprendieran a hablar el náhuatl con elocuencia. Encon-
tró que ciertas partes del telar servían para representar orden y armonía
en las relaciones humanas. El templero (octacatl), que mantiene pareja
la anchura del tejido, y el lizo (xiótl), que controla a los hilos de la ur-
dimbre, eran mentados una y otra vez en las antiguas coplas indígenas.
Junto con ellos se hacía alusión al dechado (machiyotl), el muestrario de
9 Turok Wallace 1994: 131.
10 Turok Wallace 1994: 132.
11 Turok Wallace 1994: 132.
12 Turok Wallace 1994: 133-135.
13 Armella de Aspe, Tovar de Teresa 1992: 96-112.
14 De Ávila 2014.
loading ...