Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Editor]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 7.2017

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Fernando Davis

gración que Vigo proponía estaba lejos de ser una mera sumatoria de prácticas
específicas, por el contrario, apuntaba a agitar revulsivamente sus diferentes
dominios disciplinares en la invención de objetos poéticos que, como las “co-
sas”, disputaban su tenor crítico a contramano de una división jerarquizada de
las artes en compartimientos estancos.
En sus proyecciones críticas esta apuesta no podía limitar la poesía al for-
mato de la página impresa (incluso cuando ésta fuera descolocada inquietan-
temente en su unidad). En mayo de 1968, la Primera Exposición de Novísima
Poesía de Vanguardia, que el Movimiento Diagonal Cero realizó en la Galería
Scheinsohn de Buenos Aires, tensionaba las propuestas poéticas hacia explora-
ciones que empezaban a desbordar los márgenes de la página para extenderse
a la edición de objetos o incluso a tempranas intervenciones del espacio, como
la larga cuerda sobre la que Pazos había colgado “una estrafalaria muestra de
prendas de vestir saturadas de poemas sonoros”.65
Un año antes Pazos había publicado su “libro-sonoro” La corneta, que
presentó en la boíte Federico V de La Plata, en el marco de un ruidoso y concu-
rrido happening. Se trató de la edición de un múltiple, un clarinete de cotillón
distribuido entre los asistentes a la boíte en una caja con diez poemas fonéticos
y unas breves instrucciones de uso firmadas por Luxán Gutiérrez.66 La consig-
na que cerraba dichas instrucciones, “El mundo nuevo se construye jugando”,
concentraba para Pazos la exigencia de una poesía que se desplazaba del objeto
a la acción de los cuerpos y la invención de la subjetividad.
También Vigo y Ginzburg realizaron en esos años objetos poéticos, pie-
zas gráficas múltiples y “poesía en latas”.67 Pero estas propuestas eran mucho
más que la sola extensión de las formas experimentales de la poesía. Para Vigo,
constituían un “arte tocable”,68 en el que el objeto operaba como dispositivo
65 El Día 1968. “La denominación de “novísima poesía” vuelve a aparecer un año más tarde
en la muestra que Vigo organizó en el Instituto Di Telia, con el nombre de Expo/Internacional de
Novísima Poesía. También presentada en el Museo Provincial de Bellas Artes de La Plata, como
Novísima Poesía /69, la exposición proponía un exhaustivo estado de situación de los planteos
poéticos experimentales, con 133 poetas provenientes de 16 países (de América Latina, Europa
central y del este, Canadá, Estados Unidos y Japón) y una destacada selección de publicaciones.
Es posible pensar esta muestra como una extensión del proyecto que Vigo había articulado des-
de las páginas de Diagonal Cero.
66 Algunos de los poemas habían sido publicados en Diagonal Cero.
67 Elbaun 1969. “Hoy, resulta difícil imaginar a una [sic] ama de casa comprando en un su-
permercado tomates, jabón en polvo y una lata de poemas. Pero mañana, cuando el arte deje de
ser una teoría para convertirse en una manera de vivir, todo es posible”.
68 En un breve manifiesto que escribió entonces, Vigo se pronunciaba por un arte “tocable” y
con “errores”, basado en el “uso de materiales ‘innobles’” y en “un aprovechamiento al máximo
de la estética del ‘asombro’”, de “atrape por vía lúdica” y que “facilite la participación-activa del
espectador, vía absurdo”. En sus líneas finales, el texto se cerraba con una doble exigencia: “No
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