Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Editor]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 3.2013

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LA CUESTIÓN PLÁSTICA EN LAS ILUSTRACIONES DE ROSANA FARÍA... 177



a través de la música popular en la canción “Sabana””. “Sabana” de Simón Diaz
es una tonada popular venezolana, étas son canciones que se caracterizan por
estar provistas de una cierta melancolía, pero lo importante de esta escogencia
está más bien relacionada también con algunos fragmentos de la letra de la can-
ción, allí podemos escuchar “ni el humo de leña verde para que mis ojos llo-
ren...”* que como se ve plantea igualmente una relación estrecha entre los ob-
jetos y los colores.

Digamos que en cierta medida podemos llegar a entender el color y la fi-
guración de éste como un objeto, como una obra escultórica. “El libro negro de
los colores” es a la vez en múltiples sentidos, una forma de “instalación” la cual
aprovecha todos los recursos de aquellos que las artes plásticas “echan mano”,
con el objeto de construir su proceso creativo: veamos que los dibujos en relie-
ve, los textos traducidos al código braille, o inclusive la presentación multime-
dial, “de pronto” alcanzan todos los niveles que exigen de sí las instalaciones
reproducidas en los museos, y superan de ellas la propia noción de “artefac-
to”. En el teatro una instalación es un dispositivo mediante el cual la escena se
provee de algunos sentidos menos plásticos antes que influyentes en el drama;
en las artes plásticas se constituye como un objeto, una “máquina”, un aparato
que diseña campos de experimentación y de percepción sensibles, parafrasean-
do la máxima de Descartes, sería adoptar la conciencia «veo en consecuencia
existo»; pero en el libro de Faría y Cottin la valoración de estos procedimientos
que son tanto plásticos, como literarios o “escénicos”, propalan un rictus tras-
cendental y que en combinación con cada una de las experiencias que presenta
este libro desarrolla un diálogo sobre distintos y esenciales aspectos de la vida
del niño. El niño debe enfrentarse no sólo a ver, sino también a tocar, a palpar,
a probar, a oír, a gustar; a todo aquello que estimule sus sentidos. “Ver” aquí no
se transforma en la experiencia esencial y única del objeto plástico. Al contra-
rio el libro nos invita a llevar lo plástico como una forma de “no ver”, de ma-
nera que la experiencia sensible e inteligible de la relación entre creador, men-
saje y su veedor, no se constituya como un “imperativo categórico””, o en otras
palabras que no demande de su posición visual una conducta ética y deontoló-
gica asentada en la mirada. Visto desde el sentido *negativo”* adorniano, la ex-
periencia del arte sólo es, en tanto es negativa, disoluble, contraria. Así que “El
libro negro de los colores” expulsa una connotada maxima «el ver no hace a la

* Sabana, Simón Diaz, vol. LPS 66299, Tonadas (Caracas, Venezuela: Palacio, 1974). Las
tonadas son cantos de trabajo que acompañan a diversas faenas como el ordeño, la labranza, el
arreo, la caza, la pesca, la trilla, la molienda de maíz, la cosecha y el descanso del hombre.

6 Sabana, Simón Diaz, vol. LPS 66299.

” De acuerdo con la definición de Kant en el siguiente texto: KANT 2000.

* ADORNO 1980; en el sentido que Adorno lo define en este libro.
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