Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Hrsg.]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 3.2013

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ARTE POPULAR, ARTE INGENUO Y ARTE FIGURATIVO... 153



“despreocupación”, de demolición de lo intencional. Acaso de pronto esta ac-
titud parezca ser una pretensión del artista; en una palabra como si el acto (que
no la acción) fuera una condición de propio deseo y del goce”, es decir como
si “la propia figura del acto estuviera desprovista de su consciente, una justa es-
tima del peso que tiene que soportar cuando algo, precisamente, marca una di-
mensión de paradoja, de antinomia interna, de profunda contradicción, pero
que permite concebir la dificultad que representa para ellos sostener la carga”””.
Dicho en otras palabras como si el acto no surgiera como especulación de una
contradicción, sino que se colocara allí la aparición de lo místico y lo sagrado.
La obra adquiere la dimensión interior del acto revelado tanto en su morfología,
como en su forma, que rápidamente se ve incrustada de múltiples distorsiones
o visualizaciones propias derivadas también de un carácter mágico. Así, por un
lado el artista ingenuo apuesta a una imaginación de desmesura, por otro actúa
en la construcción de un mundo plagado entonces donde todo parece onírico y
brillante. Es un universo plagado de luces. Esta condición mágica, onírica, lúdi-
ca está presente desde siempre y desplegada a través de toda su obra. Así una
vez más estas características las podemos observar en cuadros como “El per-
dón”?* de 1962.

Esta parece ser la propia condición del artista ingenuo, el cual en un mo-
mento determinado abandona a su propia voluntad interior, las cosas no están
marcadas por la presencia de su condición de “ente””, al contrario deviene en
un dejar ser y hacer, que el inconsciente fluya. Desde ese lugar, la experiencia
del pintar surge como una condición que rodea a la obra y trasciende lo propia-
mente escolástico. Entendiendo que hay una redimensión no sólo de las temáti-
cas y de los signos que fluyen dentro de ella, sino también en todos los campos
y ambientes.

%6 Ambas acepciones en el sentido freudiano del término.

?7 ALBERRO 2013: 37.
8 Rivas, El Perdón.
De acuerdo con la definición de Heidegger en: HEIDEGGER 1988.
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