Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Editor]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 8.2018

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Georgina G. Gluzman

De este modo, desde el mismo inicio de su monografía situaba a la artista den-
tro de un terreno determinado: la realización de imágenes de “hondo contenido
y eficaz capacidad persuasiva”.11 Su pintura se dirigía hacia el “hombre humil-
de atormentado por calamidades que no desea ni provoca”.12 Geo Dorival men-
cionaba, al pasar, su producción temprana: “Cuando, en un solo momento qui-
so hacer suyo el sentido de la juventud gozosa, de su paleta salieron tonos de
tristeza”.13 Con estas palabras, quedaba saldado el problema de su obra inicial:
demostraba abatimiento aun en temas que debían tener matices felices. La sen-
sibilidad extrema de la artista, un topos de la literatura fomeriana, aparecía con
claridad en este pasaje.
En 1946 se publicaba en la revista Qué Sucedió en 7 Días un interesan-
te artículo sobre la producción de Forner. Allí, se la describía como la “pintora
de la mujer doliente”.14 A continuación, se destacaba que Forner “se descubrió
a sí misma en el shock psicológico provocado por la guerra de España”.15 Asi-
mismo, se señalaba que “la mujer, bajo cien formas, se convirtió en protagonis-
ta de sus cuadros”.16 Textos como este cimentaron el matiz particular que ad-
quirieron estas series y el olvido de sus incursiones previas en el terreno de la
construcción de una iconografía femenina, que tuvo un carácter absolutamen-
te diferente.
Es necesario destacar que esta obliteración también responde a una inten-
ción de la propia artista y a su sentir en torno a la importancia de su producción
de intención antifascista. En este sentido, en una entrada de su diario de no-
viembre de 1939 Forner escribía:
En setiembre del 18 al 30 expuse en Müller una serie de trabajos que ex-
presan mi sentir. Son gritos de protesta, contra todo lo que está pasando
en el mundo. Gritos de angustia ante el dolor del mundo; ante el atrope-
llo de mujeres y niños, ante el atropello de las fuerzas espirituales. Por-
que no solamente se destrozan cuerpos y seres, es todo: la inteligencia, la
dignidad, el arte que se destroza y humilla...17
Además de este lugar central que la misma artista le otorgaba a estas se-
ries, una de las obras que la integraban, El drama, obtuvo el Primer Premio de
Pintura en el Salón Nacional de 1942. De este modo, las series recibieron un

11 Dorival 1942: 6.
12 Dorival 1942: 7.
13 Dorival 1942: 7.
14 Qué Sucedió en 7 Días 1946: 34.
15 Qué Sucedió en 7 Días 1946: 34.
16 Qué Sucedió en 7 Días 1946: 34.
17 Citada en: Whitelow 1998: 16.
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