Polski Instytut Studiów nad Sztuką Świata [Editor]
Sztuka Ameryki Łacińskiej: studia o sztuce kolonialnej, nowoczesnej i współczesnej — 4.2014

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Marta Skwirowska

muy diferentes de sus antecedentes, tanto en la forma como en su finalidad. Ya
no son creados con la intención de la participación en una fiesta popular en la
que podían desempeñar un papel significante. Es un ejemplo del surrealismo en
el arte popular mexicano que forma parte individual de la creación artística. Su
fiesta fue creada especialmente para ellos por el Museo de Arte Popular (MAP):
Desfile de los Alebrijes Monumentales, que tiene lugar en la Ciudad de México
el último fin de semana de octubre.
Así como Carmen Caballero, Pedro Linares dedicó toda su vida a la car-
tonería. Actualmente, dos de sus hijos y varios de sus nietos continúan su obra
con igual devoción y entusiasmo.
"¡Es su Judas!"
Una de las costumbres más conocidas y que forma parte del arte efímero
mexicano es la quema de Judas, un monigote truena durante la Semana Santa el
Sábado de Gloria. Los Judas, en México, son figuras hechas de cartón y engru-
do, pintadas de vivos colores y cuyo tamaño varía entre unos quince centíme-
tros hasta cuatro metros de altura. Su cuerpo esconde en su interior el sistema
de venas que le da la vida y la muerte: cohetes y pólvora. Junto con la quema
del Judas truena. La celebración representa el enojo/enfado del pueblo mexica-
no contra su traidor. Las figuras más clásicas de Judas presentan un diablo rojo
o un esqueleto, pero a menudo se queman peleles que representan a quien se
repudia “lo cual aparece en las noticias siempre como sinónimo de irracionali-
dad, intolerancia y barbarie, jamás de continuación de nuestras más entrañab-
les tradiciones”16.
Hoy, los cohetes están prohibidos y sólo mayordomos y autoridades pue-
den encargarlos y encenderlos - al menos legalmente, pero siguen en algunos
lugares de México, como en el estado de México, Guanajuato, Queretaro, Chia-
pas y Oaxaca. Por otro lado, se convierte al Judas en un objeto cotidiano de la
cultura de masas, y se lo utiliza como elemento de decoración de supermerca-
dos, calles y coches durante la Semana Santa.
Eli Bartra dice, que el origen histórico [de Judas] es incierto así como el
momento preciso en que entró a México. Sus raíces se las puede encontrar en la
quema de parot (o perót) que es un artefacto de madera que servía para sostener
las lámparas que alumbraban los talleres de carpintería durante las largas no-
ches de invierno. Para San José (el 19 de marzo), con la llegada de la primave-
ra, la gente de los gremios de carpintería quemaba en grandes hogueras los pa-

16 Ramírez Castañeda 2003: 111.
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